Publicado em eu, Trabalho, Viver no Exterior

Mi trabajo

Imagino que sepais, trabajo como comercial. Ya en Brasil era comercial, pero allí hacia ventas para grandes cuentas, y tenía total conocimiento del servicio y producto que vendía. Aquí en España intenté vender lo mismo, pero no me fue posible y fué en busca de otra oportunidad al mercado, como comercial, y la conseguí en una empresa del sector de la seguridad. La venta en esta empresa es muy distinta de la que hacía en Brasil, pues, aquí las ventas no son concertadas, son las muy conocidas y temidas, vendas a puerta fría. Si eres brasileño me imagino que sabe como vá esto, no me recuerdo de ter recibido en la puerta de mi piso una persona me ofrecendo algo. Si, si, lo recuerdo, era una niña pequenita e iba a mi piso una mujer vender los Yakults, me encantaba cuando era el día de ella pasar por allí, pues sabía que mi mamá me lo compraría. Despues los Yakults pasaron a ser vendidos en los supermercados y que será que pasó de aquela mujer? Ni idea.

Con la falta de seguridad en Brasil, más aun en Rio de Janeiro, me imagino que no lo sea posible conquistar objetivos con las ventas a puerta fría. Aquí como es muy tranquilo este modelo de venta existe, no les gusta a nadie hacerlo, pues hay que valer para esto!!! Por que? Bueno, imaginate al sol, a lluvía, al frío, sea como sea, tiene que estar a calle, dando la cara, cada dia en un sítio, batendo en todas las puertas para ofertar su servicio o producto. En nuestro caso, tocamos más a los negócios, las PYMES, que ya estan hasta la tapa de tanto comercial que les pasa todos los días. Conseguiste imaginar la cena? Pues bien, nos toca hablar con personas de todos los tipos, las que no quieren y te lo dicen de buen agrado y las que te contestan de mala forma. Hay que estar abierto a todo y saber que nada es personal, recibir los nos y seguir adelante.

Hay días que nos toca trabajar en ciudades un poco mayores o movidas como Santiago de Compostela o Ribeira, por exemplo, en estos tenemos más dificultad para hablar con los responsables pues en general reciben muchas visitas y se tornan más selectivos a hora de hablar con los comerciales que les aparecen a la puerta. Ya cuando nos toca visitar pequeños pueblos, o ciudades que esten mas lejas de los principales centros comerciales de Galícia, que son Coruña, Vigo y Santiago de Compostela, las personas suelen ser un poco más amables, pues no estan tan machacadas por las visitas constantes de los comerciales., así nos reciben mejor, pero a la hora de valorar un sistema de securidad, la cosa es distinta, por ser un sítio pequeño o menos movido, se senten más seguros y no creen necesitar de nuestros servicios. Así, tenemos que nos superar en la argumentación para convencer que es important que tenga un sistema para su proteción.

Mis compañeros de trabajo dicen que es muy distinto vender aqui, en la zona que trabajo, centro de Galícia, que llamamos de comarca de Santiago. Si comparamos solamente resultado, los de Coruña y los de Vigo, tienen muchas más oportunidades, pues son ciudades mayores e con más riesgo, o sea, necesidad de sistemas de seguridad. Ahora, se comparamos los gallegos, con los españoles de otras regiones, todo cambia. A mayores de que Galícia es una región más tranquila, los gallegos son más desconfiados y seguros a hora de gastar dinero, lo que nos torna comerciales más resistentes a los nos, y quiero imaginar que más preparados. Lo que puedo decir es que, hoy, después de 8 meses que empezé aqui en esta empresa, soy otra persona a calle. Hay días que estoy muy quemada y sin ganas, el trabajo es muy duro, pero hay que hacerlo, la presión tambíen es muy dura y no me gusta nada tener mi jefe al cuello me pedindo numeros que no fue capaz de hacerlo. Asi, que sigo aqui, ahora en mi momento de descanso, cuando los negócios cierran y paramos para recuperar fuerzas y planear la tarde para cumplir con los objetivos del día.

Otro día los conto más de mi trabajo. Lo que quiera me comentar de su trabajo, me encantaria saberlo.

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Publicado em eu, Sentimentos, Viver no Exterior

Portomarin

Hoje estou trabalhando em Portomarin. Foi uma grande surpresa conhecer esta pequena cidade, um Pueblo, como chamam por aqui. Tem uma arquitetura e um astral que me encantou. A principal renda é o turismo, perdi a conta de quantos albergues e bares que encontrei aqui.

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20181003_151855Parei para comer num dos bares que estava cheio de peregrinos, muitos ingleses, uns poucos chineses e um italiano encantador que me pediu ajuda para falar por telefone. Ele queria reservar uma cama num albergue que está a 10 km daqui de Portomarim e falando Italiano ninguém o compreendia, nem eu. Mas a lingua dos sinais e do olhar amável muda tudo. No final ele se foi feliz, por seu caminho, rumo a cama reservada por 10€, e eu fiquei com o coração agradecido por ter ajudado uma pessoa. Mas como dizia, o restaurante está cheio de peregrinos, a maioria ingleses, pela aparencia tem mais de 60 anos e a maioria são mulheres, lindas, com seus cabelos brancos e loiros, em cortes diversos, mas sempre muito bem arrumados. Mulheres vaidosas com apenas um batom e uma roupa simples, complementada pelas bufandas coloridas.

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Não faço o caminho de Santiago, mas acabo viviendo o meu caminho de Santiago, viajando diariamente por Galícia a trabalho e conhecendo pessoas. Em alguns lugares faço breves amigos, que marcam meu dia com um sorriso e uma palavra amigável. Vejo a natureza e a arquitetura deste novo País que vivo e me pergunto, sempre, porque não vim antes? Não sei responder, não há resposta para o tempo, há coisas que acontecem em nossa vida no tempo exato da vida, e não conseguimos mudar.