Día 3 – caí, pero al abrazarme me sostuve

Ni todos los días son iguales de fácil. Mi día 3 fue una pedrada, duro de matar.  Recibí  una carta que no esperaba, sabía que eso pasaría, pero no creía que lo harían como lo hicieron, ni ahora. Somos números, no importamos para nadie. Antes de la llegada de la carta, mi sexto sentido ya estaba a flote y tuve una crises de ansiedad brutal, no respiraba, me molestava la espalda, no me sostenía en pie y tuve que acostarme. Por suerte mi hijo estaba a casa y me ayudo, hice una masaje con un producto natural que tengo para … Continuar lendo Día 3 – caí, pero al abrazarme me sostuve

Día 2, depende solamente de mí

Sí, una o otra persona me lo había dito y no me encajaba. Creía que la mejora vendría con la ayuda de uno profesional; uno psicologo, uno psiquiatra o mismo con uno bueno medico de cabecera. Pero, al oír lo que dije la dueña de la farmacia, que poco me conoce, pero que fue al grano y me describió con tamaña precisión, que ni mi madre lo haría tan bien, paré y pensé… Si, la mejora depende solamente de mí. Sólo yo puedo hacer algo para salir del agujero que me encuentro. Comprender que los bajones son necesarios y productivos … Continuar lendo Día 2, depende solamente de mí

Poco a poco

Ya hace dos meses que no soy capaz de escribir. En este tiempo poco hice, no soy capaz de salir de casa, paso el día a cama o al sofá. Miro mi hijo y veo su grandeza, su amor y su paciencia con una madre que no tiene fuerzas para levantar. Soy consumida por la depresión y siento que muchas de las personas que están por ahy, no la comprende, a empezar por mi medico de cabecera. Siempre que tengo que visitarlo, a cada semana, hago un esfuerzo tremendo para salir de casa y él apenas me pregunta qué voy … Continuar lendo Poco a poco