EU, Relacionamentos, Sentimentos, Viver na Espanha, Viver no Exterior

DSC01469

Jamás pensé que un día tendría una mascota. Cuando niña tenía miedo y celos, mi padre tuvo unos cuantos perros y todos, sin duda, tenían más conforto y eran más amados que yo. Eso me dolía mucho y por eso no me gustaban los perros y gatos, sobretodo los perros.

Mi hijo fue el responsable por me enseña que podría amar a un perro. Él insistió tanto en tener un mejor amigo a casa, garantizando que no lo dejaría acercarme, ni hacerme daño. Lo creí y permití la entrada de Rufus en nuestras vidas. Llegó hace casi 2 años, en su momento tenía 3 meses, era tan pequeñito que no fue capaz de tener miedo, el pobre tenía mucho más miedo. Le demos los cuidados necesarios y hoy es el terremoto de nuestra casa. Corre por todos los lados, juega con sus juguetes y nos mima con cariñosas lambidas.

Rufus tiene la capacidad de mudar mi animo, como en un pase de magia. Mismo en mis peores días de trabajo, cuando llego a casa él viene a me recibir con alegría. Muchas veces llego y lo veo sentado a butaca, junto a ventana, basta que me vea a calle para que levante las orejas y empiece a ladrar informando a todos de casa que estoy llegando. Busca el primero que encuentra y ladra, indicando que me abra la puerta. Cuando llego a puerta él esta allí, abanando la cola en una velocidad abismal, que le hace requebrar todo su cuerpo como si fuese romper. Ya, si llegó y Rufus no está a ventana, cuenta mi marido que él deja de jugar o despierta y mira en dirección a la puerta del piso. Así que entro al edificio él se acerca a puerta y ladra, diciendo; mamá llegó! En este momento, pula y me regala muchos besos mojados. Cuanta alegría! Imposible no cambiar mi animo al llegar a casa.

Rufus, tus abuelas no saben de tu existencia. Caso lo sepan nos llamarán de locos. A mi me dá igual, no importa. Ellas no tienen idea de lo que una mascota como tu puedes hacer por una persona, un niño y una familia. Te agradezco a cada momento que estuviste a mi lado. Cuando estuvimos todos enfermos a casa, cuando tuve una de las peores crises de depresión de mi vida. Cuando mi marido no sabía que hacer, por no tener trabajo ni dinero. Cuando mi hijo no tenía amigos para jugar. Aun, recuerdo la dolor y tristeza que nos abatió cuando huiste a calle, y la pronta alegría por encontrarte, bendito chip!

Rufus, no tienes idea lo grande que eres. No te das cuenta de todo lo que nos ha enseñado y aportado. No hay dinero no mundo que pague lo amor que tenemos en esta casa, las guerras que vencemos, todas con tu enseñanza. Dicen que los perros fueron humanos en otra vida, no lo sé. Algunas veces creemos que mi padre ha encarnado en ti, no lo sabemos. Sea como sea, eres “El Puto Amo” aquí en esta casa. Gracias por nos enseñar el verdadero amor. Te quiero!!!

IMG_20190103_170856_443 (2)

Anúncios
Padrão