EU, Sentimentos, Viver na Espanha

Dónde está la gracia del vivir?

Ando sumida, verdad?

Echo de menos escribir, pero, tengo trabajado tanto que apenas me sobra tiempo para tumbarme a cama y mal dormir. La ansiedad está a top, no doy conciliado un sueño reparador y me siento agotada.

Cuando planeaba mi llegada a España tenía la ilusión de dejar para trás todo el estrese de mi vida laboral y los intermináveis atascos de Rio de Janeiro. Resulta que aquí no tengo atascos, ando sobre los 3mil kilometros de coche al mes y pateo muchísimos las calles de Galicia, sin preocupación y sin los nervios de los atascos y de la violencia, peroooo, tengo mucha presión al trabajo por objetivos, que junta con la presión personal que me pongo por mi vida económica y la estabilidad que aún no siento que tenemos. A mayores somo la preocupación con mi hijo, lo poco tiempo que dedico a estar con él para ayudarle en los estudios y en la vida.

No lo sé si eso es normal, se todas las madres sofrimos con lo mismo, lo que si sé es que no me hace bien tanta presión. Siento la tristeza, como se las pastillas de la alegría ya no me llenasen deste polvo magico que hace la vida brillar. Muchas veces pienso en dejar mi trabajo y buscar otro, con menos horas y presión, pero tampoco creo que será la solución, pues necesito de dinero para me sentir estable.

La realidad es que el dinero tiene un peso en mi vida que no debería de tenerlo. Siempre estoy preocupada por ello, tiengo ansiedad y miedo de que algun día no tenga como sustentar a mi y a mi família. Por mas de 1 año aquí en España vivimos con muy poco dinero, una vida austera y dura para la comprensión de un niño de 12 años, sobrevivimos a esta fase, ahora que mi marido há conseguido un trabajo espero que tengamos un poco mas de tranquilidad, pero poco lo tendré a casa, él pasa muchos días del mes a carretera, viajando.

No es posible tenermos momentos de plena felicidad? La vida siempre tiene que ser dura con mucho trabajo y pocas horas de placer y bien estar con la família, sin uno se preocupar con las cuentas y la ausencia?

Boo, que pesada estoy! Ni yo misma me aguanto. Tengo ganasdetumbarme a cama y dormir un sueño tan profundo que consiga me cinectar con Dios para tener estas respuestas, pero no lo puedo, ahora 21horas, toca ir por el niño que está al futebol en un pueblo cercano al mio y después llegar a casa preparar la cena de hoy y comida de mañana,mientras el niño camina con el perro, hacer la colada y comer, para luego, hablar con marido y poner el niño a dormir. Y mañana, despiertar a las 6:30 horas para más un día hacer lo mismo.

Dónde está la gracia del vivir?

Anúncios
Padrão
EU, Relacionamentos, Sentimentos, Viver na Espanha, Viver no Exterior

DSC01469

Jamás pensé que un día tendría una mascota. Cuando niña tenía miedo y celos, mi padre tuvo unos cuantos perros y todos, sin duda, tenían más conforto y eran más amados que yo. Eso me dolía mucho y por eso no me gustaban los perros y gatos, sobretodo los perros.

Mi hijo fue el responsable por me enseña que podría amar a un perro. Él insistió tanto en tener un mejor amigo a casa, garantizando que no lo dejaría acercarme, ni hacerme daño. Lo creí y permití la entrada de Rufus en nuestras vidas. Llegó hace casi 2 años, en su momento tenía 3 meses, era tan pequeñito que no fue capaz de tener miedo, el pobre tenía mucho más miedo. Le demos los cuidados necesarios y hoy es el terremoto de nuestra casa. Corre por todos los lados, juega con sus juguetes y nos mima con cariñosas lambidas.

Rufus tiene la capacidad de mudar mi animo, como en un pase de magia. Mismo en mis peores días de trabajo, cuando llego a casa él viene a me recibir con alegría. Muchas veces llego y lo veo sentado a butaca, junto a ventana, basta que me vea a calle para que levante las orejas y empiece a ladrar informando a todos de casa que estoy llegando. Busca el primero que encuentra y ladra, indicando que me abra la puerta. Cuando llego a puerta él esta allí, abanando la cola en una velocidad abismal, que le hace requebrar todo su cuerpo como si fuese romper. Ya, si llegó y Rufus no está a ventana, cuenta mi marido que él deja de jugar o despierta y mira en dirección a la puerta del piso. Así que entro al edificio él se acerca a puerta y ladra, diciendo; mamá llegó! En este momento, pula y me regala muchos besos mojados. Cuanta alegría! Imposible no cambiar mi animo al llegar a casa.

Rufus, tus abuelas no saben de tu existencia. Caso lo sepan nos llamarán de locos. A mi me dá igual, no importa. Ellas no tienen idea de lo que una mascota como tu puedes hacer por una persona, un niño y una familia. Te agradezco a cada momento que estuviste a mi lado. Cuando estuvimos todos enfermos a casa, cuando tuve una de las peores crises de depresión de mi vida. Cuando mi marido no sabía que hacer, por no tener trabajo ni dinero. Cuando mi hijo no tenía amigos para jugar. Aun, recuerdo la dolor y tristeza que nos abatió cuando huiste a calle, y la pronta alegría por encontrarte, bendito chip!

Rufus, no tienes idea lo grande que eres. No te das cuenta de todo lo que nos ha enseñado y aportado. No hay dinero no mundo que pague lo amor que tenemos en esta casa, las guerras que vencemos, todas con tu enseñanza. Dicen que los perros fueron humanos en otra vida, no lo sé. Algunas veces creemos que mi padre ha encarnado en ti, no lo sabemos. Sea como sea, eres “El Puto Amo” aquí en esta casa. Gracias por nos enseñar el verdadero amor. Te quiero!!!

IMG_20190103_170856_443 (2)

Padrão
EU, Relacionamentos, Sentimentos

Momento intrusa.

 

Me sinto uma completa intrusa em minha própria casa.

Acostumada a viver em uma família reduzida, não sociável, confesso que não sei me relacionar com pessoas dentro do lugar onde vivo. Posso contar nos dedos das mãos, as vezes que recebi visitas em minha casa, as vezes que recebi família. Desde pequena fui apresentada a uma vida doméstica muito simples, reservada e solitária. Hoje, como resultado, não sei estar quando tenho pessoas na minha casa, principalmente se estas vêem para ficar dias e tomam conta dos espaços com uma naturalidade maior que a minha, como se tudo fosse deles. Neste momento cria em mim uma barreira que não consigo transporne-la e, sem a verdadeira ajuda familiar (dos poucos que vivem comigo), a barreira se torna maior e não consigo nem sair da minha cama.

Não sei como funciona com vocês, eu tenho ritmos e rotinas matinais que gosto de seguir-las para que meu dia tenha um bom ritmo, não é uma rotina rígida, mas sim silenciosa, sentada a minha cadeira, tomando meu café com leite gelado. Não, não é um pedido meu, mas é o que meu marido me serve todos os dias e por isso tomo, sem protestar, para mim é mais sagrado o silêncio e a tranquilidade matinal que a forma como está meu café. Neste momento gosto de estar, por 5 minutos que seja, em paz, com meu cachorro ao meu lado, com a camisa e a calça posta, mas por fechar, sentada calmamente assimilando o novo dia que chega. Receber visita de férias, quando sua vida não está em sintonia com férias, quando sua conta bancária não te permite nem um centimo de gasto a maiores, é um grande transtorno. Me sinto mal por não saber reacionar a tudo isso, estou chateada por me isolar e não me sentir nem compreendida, nem amada. Me sinto decepcionada com tudo o que construí.

Padrão
EU, Relacionamentos, Sentimentos

Vivemos no tempo das cavernas?

Hoje me tocou trabalhar em Palas de Reis, uma cidade na Provincia de Lugo. Palas é uma das cidades do caminho que leva a Santiago, pelo caminho francês. É uma cidade histórica, o castelo da foto é do ano de 702, foi residencia de um rei visigodo que matou ao duque de Galícia, que havia transformado o ducado visigodo em reino. Uma história de traição dentre tantas nos períodos de guerra e disputas de poder.

A cidade é tão pequena que tem uma rua principal e algumas transversais, paralela a principal, nada…rs. O forte da cidade é o caminho de Santiago,  vi mais albergues que negócios. Gosto desse astral de cidade pequenita, mas fico imaginando o morador daqui, ele deve cansar de viver num lugar que depende principalmente do turismo, os turistas, cada vez menos tem respeito ao lugar e às pessoas locais. a culpa não é do turismo ou turista, acho que este é só um reflexo de como está a humanidade, cada vez mais egoísta e intolerante. Avançamos tanto em tecnologias e conhecimentos que deveríamos mudar o chip das relações e fazer melhor, mas não é o que vejo.

hoje pela manhã no trabalho fui elogiada, pelo meu dia anterior. Deveria estar feliz, acontece que o ser elogiada, causa desconforto em outras pessoas, que sentem incomodo porque atingi resultados que buscam os chefes. Sem buscar muito eu consegui,, pode ser por coincidência astral, ou porque mudei minha forma de me relacionar com a vida e com as pessoas, de verdade não sei, não tenho claro o que me fez conseguir o resultado. O que tenho muito claro na minha cabeça, a reação da equipe, que deixa de falar comigo, tomar o café e sai do escritório com a cara e a energia transformada é a única que não me agrada. Eu não posso fazer nada por eles, lamento, fiz por mim, nosso trabalho é isolado, dependemos pouco de cada colega, e sim, dependemos muito de nossa predeterminação a conquistar. Uma pena isso tudo, o ser humano por mais educado que seja, ainda tem muito o que aprender, o que evoluir. As vezes penso que mudamos pouco comparado com os homens das cavernas.

Padrão
EU, Sentimentos, Viver no Exterior

Mariposas en el estomago

mariposas en el estomagoHay un termo en español que me encanta, este más que otros, porque el castellano tiene unas palabras y frases muy simpáticas.

“Mariposa en el estomago”, tener la sensación de que el estomago está lleno de mariposas. És lo mismo que decir que tiene mucha ansiedad, pero ansiedad por cosas buenas, que te emocionen, mismo que tenga miedo, pero te apasiona.

Que ganas tengo de sentir mariposas en mi estomago, atualmente sinto presión y dolor en mi estomago, más por la tensión de los días y de los problemas.

Cuando nos enamoramos sentimos, cuando estamos por concretar un sueño también. Creo que este año pueda sentir mariposas en mi estomago, por lo mínimo 2 veces, cuando mis conquistas y sueños se concretaren.

Padrão
EU, Sentimentos

Se Deus estivesse ao meu lado

pastor-ovelhas

Se Deus estivesse aqui ao meu lado eu pediria para não cometer mais erros, eu tenho um medo absurdo de na minha velhice não ter onde morar, nem o que comer. Pediria para cuidar de minha família, em especial da minha mãe que não sei como lidar com suas questões e do meu filho, que ainda é pequeno e temo pelo seu futuro.

Sim, pediria por mim, que me dê a fé e a certeza de que nunca ficarei com fome e que sempre terei uma cama para dormir, abrigada do frio, da chuva e dos perigos da rua. Mas não sei se pediria muito mais que isso, embora tenha sempre sonhado em ter muito dinheiro. Quando era mais jovem, pedia para ganhar na loteria. Sonhava em comprar uma casa grande, decorá-la com muitos poucos móveis, mas todos de muita qualidade e ver espaços livres e brancos, para que eu pudesse me sentir livre. Nesse sonho sempre via a conta bancária com muito dinheiro, muito mais do que eu poderia necessitar em minha vida. Olhava para o lado via uns poucos amigos, todos com seus problemas financeiros resolvidos. Minha amiga Glória com um lugar seu para morar, sem ter que enfrentar as discussões do dia-a-dia. Minha mãe com dinheiro na conta, para não sentir o medo e a angustia que lhe tocam a alma. Ele com dinheiro para resolver os problemas familiares e para pagar o seu apartamento, não tendo que ficar no desespero da Caixa sem pagar. A ONG que gosto, que faz as operações nas crianças? Sim, esta teria dinheiro garantido por muitos anos, para poder ajudar muitas outras crianças, faria doações mensais e anônimas, não quero publicidade com meu nome. O mesmo faria com a Instituição onde conheci ao L.F., eles precisam de ajuda, são muitas bocas para alimentar e uma casa muito grande para manter, seguro que faria doações mensais e anônimas. Não quero ser política, só quero um mundo melhor.

Pra mim? Não preciso de muito, garantia de comida pelo resto de minha vida, casa ampla, simples e confortável, com muita luz. Preciso de um quarto amplo para caminhar ao redor da cama, um armário com poucas roupas e luz, muita luz. Tudo branco. Um escritório, colorido pelas capas dos livros, com uma mesa, um computador com a impressora e uma confortável poltrona para que possa ler. Teria uma rotina em que dedicaria parte do meu dia ou noite a leitura e escrita. Não sei se viveria desta arte, mas viveria por esta arte. Uma boa música, um bom filme, um bom vinho para reflexionar e escrever. Provavelmente me isolaria um pouco do mundo, pois o vejo feio, triste, egoísta. Buscaria a beleza na natureza. Todos os dias tomaria meu café na varanda, vendo as árvores. Com meu cão, fiel amigo sentado aos meus pés. Acho que teria outros 3 ou 4 cachorros, de raças distintas, todos soltos pelo jardim, vivendo a vida em paz e alegria, sendo mimados como, hoje é o meu Rufus. Rufus não perderia seu posto de queridinho da casa, duvido que no mundo haja um cão mais amado e mimado que este. E sim, ele ganharia um grande presente, uma casa ampla, com um jardim enorme para ele correr e reinar, como o cão mais velho e querido. Imagino Rufus nessa casa, contente, correndo, olfateando, e pulando feliz como já o vi em uma casa em Portugal. Aquela casa me bastaria, 3 quartos, uma ampla sala conjugada com a cozinha e um quintal/jardim, muito maior que toda a casa. Viver a vida com a simplicidade que hoje não posso ter, porque tenho que correr e matar 3 leões por dia.

Se Deus estivesse aqui, pediria para acabar com o dinheiro no mundo, assim meus medos iriam embora e eu ficaria em paz. O que eu quero é pouco, não é luxo, não é uma Ferrari nem a roupa de moda. Eu quero uma casa no campo com o jardim maior que a casa, para deitar no chão e ver o dia passar e o Rufus correr.

Se Deus estivesse aqui, pediria para resolver o problema que tenho hoje, aquele problema… Os outros, não são nada. E Deus toca no meu ombro e diz, mas Eu estou aqui, por que você não me pede? E eu, envergonhada, olho para o chão e no fio de voz que me sai da boca peço, me ajuda, resolve este problema e coloco os papéis em Suas mãos. Ele olha e sorri para mim.

pegadas-na-areia-i2

Padrão